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LA
FEDERACIÓN EUROPEA DE LAS CIUDADES
NAPOLEÓNICAS |
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Presentación
especial de |
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Su
Alteza Imperial el Príncipe Don CARLOS
NAPOLEÓN
Presidente de la Federación
Europea de las Ciudades Napoleónicas
Presidente de Honor del Instituto Napoleónico
México-Francia
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| S.A.I.
el Príncipe Don Carlos
Napoleón |
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Traducción
del Instituto Napoleónico México-Francia
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Napoleón
no es, evidentemente, un europeo en el sentido
en que lo somos hoy.
El Emperador
tenía ciertamente la idea de que las naciones
de Europa – cuyas fronteras, aún
bastante turbias, podían comprender a Rusia
e incluso al antiguo imperio de Bizancio –
compartían intereses comunes, especialmente
en el ámbito histórico, cultural,
económico y colonial. Quería reunir
a los occidentales y fue uno de los raros hombres
de su tiempo en conocer personalmente otras culturas
no occidentales desde que había efectuado
la campaña
de Egipto, en 1799.
Sin embargo su
concepción de Europa se asemejaba a la
de Carlomagno más que a la de un Jean Monnet
o Robert Schuman. Para él, debía
construirse en torno a Francia y su emperador,
como se había forjado en torno a Karolus
Magnus en su imperio de Occidente, ese Carlomagno
cuya filiación no cejó nunca de
invocar.
Sobra decir que
el proyecto estaba, por construcción, condenado
a sublevar a aquellas naciones que no entendieran
alinearse y por ende portaba en sí el germen
de los conflictos. Dicho proyecto está
pues lejos de la presente unión de las
27 naciones europeas en torno de una voluntad
de paz y de respeto mutuo.
Pero las grandes
instituciones forjadas por el Primer Cónsul
Bonaparte durante el Consulado: el Código
civil, el Concordato, una administración
moderna, el consistorio judío, directamente
surgidos de los trabajos de la Asamblea Nacional
nacida en 1789 y de los ideales del siglo de la
Ilustración, fueron difundidos en las naciones
de Europa a través de las guerras del Imperio.
Cuando el régimen
desapareció con la derrota de 1815 y el
tratado de Viena, fueron en lo esencial preservadas
en cada país y sirvieron de base para la
construcción de las naciones en el transcurso
del Siglo XIX, antes de convertirse en el zoclo
social sobre el cual se apoyará la construcción
de la Europa moderna.
En ese sentido,
Napoleón puede con toda justicia ser considerado
como uno de los padres fundadores de nuestra Europa.
Puede ser objeto de una visión compartida
entre todos los pueblos de Europa, de su «
relato » común.
Es la razón
de nuestra federación. Fundada en diciembre
de 2004, la Fédération
Européennes des Cités Napoléoniennes
reúne comunas de Europa cuya historia ha
sido marcada por la epopeya napoleónica.
Congrega el día de hoy a una cuarentena
de ciudades en siete países de Europa.
Creó en
diciembre de 2006 un Pass Napoleón
que brinda a los habitantes de cada una de las
ciudades descuentos en las demás ciudades
de la red. Desarrolla numerosas acciones de cooperación
cultural y turística a nivel europeo.
CHARLES
NAPOLÉON,
Presidente
Federación Europea
de las Ciudades Napoleónicas
DIRECCIÓN
POSTAL Y REFERENCIAS:
Ciudad de Ajaccio, sede social de la
federación DGA SEP
73 cours Napoléon
F-20000 Ajaccio
Francia
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Fax. + 33 (0)4 95 22 25 52
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