Vida de S.M.I. el Emperador y Rey Napoleón I el Grande.
Vida de S.M.I. el Emperador y Rey NAPOLEÓN I
Instituto Napoleónico México Francia.
México.
Francia.
¡Apoye al INMF!  - Soutenez l'INMF!
« Tout pour l'Empire » - Instituto Napoleónico México-Francia.
Instituto Napoleónico México-Francia - Institut Napoléonien Mexique-France
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
S.A.I. Jean-Christophe Napoléon, Prince Impérial.
... 2282 ARTÍCULOS
EL CÓDIGO CIVIL
Detalle de la fachada oeste del Palacio de Justicia de París (rue Harley).
El Código Napoleón
Medallón conmemoratvo sobre la fachada del Palacio de Justicia de París.

Por el Señor

Adrien Alric

Sr. Adrien Alric
Instituto Napoleónico México-Francia ©
Esta página está disponible al público de manera gratuita y puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando no sea mutilada, se cite la fuente completa y su dirección electrónica. De otra forma, requiere permiso previo por escrito de la institución.

Ha dado, se dice, como la bandera francesa, la Vuelta al Mundo.

Es indiscutiblemente una obra mayor. Una parte del mundo lo adoptó, a veces impuesto por Napoleón, otra lo copió, acomodándolo a las costumbres del país donde tenía que ser aplicado, y finalmente algunos se inspiraron de la idea que representa para hacer una obra semejante.

Antes de 1804, Francia y el resto de Europa vivían bajo el imperio del derecho consuetudinario, frecuentemente inspirado del derecho romano, lo que tenía como consecuencia, puesto que las costumbres eran numerosas, la existencia de tantas reglas de derecho como regiones o Provincias existían. El viajero, el comerciante, el hombre de negocios... se veían a menudo desconcertados por la sucesión de reglamentos consuetudinarios a los que estaban confrontados, por supuesto no pudiendo conocerlos todos.

Un mundo nuevo, moderno, no podía acomodarse a tal situación, inevitable a todo progreso, ya sea que este fuera económico, social u otro. La unificación de una legislación, la misma para todos, se imponía.
El sistema métrico, obra de la Convención, había efectuado ya, en otro ámbito, la unificación de los pesos y medidas.
Realizar una legislación única, una codificación del Derecho francés para el conjunto de un país, era una tarea de una amplitud considerable. Algunas tentativas ya habían sido hechas durante el reino de Luis XIV y de Luis XV, condenadas a un fracaso total.

La Asamblea Constituyente (1789-1791) había recuperado esta idea pues la necesidad era grande, y el 2 de diciembre de 1791 confiaba la tarea de la redacción de un Código a Cambacerés. Nuevo fracaso.

Acta de promulgación del Código Civil

Desde su acceso al Poder, Bonaparte, Primer Cónsul, se propuso una reforma global de las Instituciones y más particularmente la del Código Civil.
El 24 Termidor año VIII (24 de julio de 1800) nombra una Comisión de cuatro miembros entre los cuales el más eminente y el amo del juego es incontestablemente PORTALIS.
Esta Comisión presentará a Bonaparte un anteproyecto al cabo de cuatro meses, rapidez nunca igualada, pero es cierto que el Primer Cónsul velaba por la tarea.

Era entonces conveniente someter este anteproyecto al Consejo de Estado (creación de Bonaparte y que existe todavía) para llevar a cabo una discusión artículo por artículo.

El Consejo de Estado celebrará más de 110 sesiones y el Primer Cónsul presidirá los 2/3, sorprendiendo por sus observaciones juiciosas a los más curtidos juristas pero sabiendo inclinarse cuando una mayoría no compartía su opinión. Alejado de Francia para responder a las coaliciones formadas por el gabinete inglés, no pudo presidir más de ellas.
Las sesiones que presidía duraban sin interrupción muchas horas y se prolongaban a veces hasta muy entrada la noche.
Solía suceder entonces que, agotados, los Consejeros dormitaran, pero Bonaparte, golpeando fuerte con el puño sobre la mesa, los interpelaba diciendo: “¡A trabajar Señores! ¡Mereced el dinero que los franceses os dan!”.

El Código Napoleón en un ejemplar de la época

 

El Código Civil fue promulgado el 21 de marzo de 1804 (30 Ventoso Año XII) bajo el nombre de “Código Napoleón”.

Es ejemplar por su estilo trascendental, preciso y escueto, su lectura y su comprensión están casi al alcance de todos.

Ejemplos:

En caso de muebles la posesión vale Título”-(artículo 2279).

- “Todo caso cualquiera del hombre que causa al prójimo un daño obliga a aquel por cuya falta acaeció a repararlo” - (artículo 1382).

- “Las convenciones legalmente formadas hacen las veces de Ley para quienes las han hecho” (artículo 1134) etc., etc....

El Código trata todos los problemas de la sociedad: la Familia, el matrimonio, los bienes, los contratos, las sucesiones... etc.

Es de notar que muy numerosos artículos nunca han sido modificados desde 1804. Algunos, sin embargo, han sido objeto de malas composturas “torpes” para tener en cuenta las profundas modificaciones aportadas por el tiempo en las costumbres.

"Napoleón Emperador - En el Año XII el Código Civil es decretado".
Medalla conmemorativa de la creación del Código Civil

 

Con algunas excepciones, el Código Napoleón continúa, y por largo tiempo, rigiendo las relaciones de los franceses y de muchos otros en el mundo.
Napoleón no se contentó con el Código Civil nada más; realizó también el Código de Comercio, de Instrucción Criminal penal (hoy bautizado Código de Procedimiento Penal), de Procedimiento Civil, nunca abrogados.

Esta inmensa legislación, llevada a cabo en un tiempo muy corto, acarreó por supuesto la puesta en su lugar de una organización judicial que hasta el día de hoy permanece sin cambios en lo esencial de su estructura.

No es exagerado concluir diciendo que todas las Instituciones bajo las cuales vive la Francia de 2006 fueron deseadas, concebidas y realizadas por Napoleón.

No obstante, hay que dejarle la última palabra del final. Hablando de su Código dijo:

Ejemplar personal del Emperador, 1807.

- “Tan solo mi Código por su sencillez ha hecho más bien en Francia que la masa de todas las leyes que me precedieron”.

O también:

- “Sembré la libertad por doquier a plenas manos donde planté mi Código Civil

Y finalmente:

- “Una cosa me subsistirá siempre: Mi CÓDIGO CIVIL”.

 

Adrien Alric.

 

Consultar también en este sitio: Código napoleónico: fuentes y génesis, por el Profesor Carlos Ramos Núñez.

 


Regresar a Obra civil