México Unido contra el maltrato a los Animales.

Instituto Napoleónico México Francia.
México.
Francia.
Fraternité Sacerdotale Internationale pour le Respect de l'Animal.
HAY UN VÍNCULO ENTRE LOS ANIMALES Y LA DEIDAD
   
Napoleón en el Hospicio del Gran San Bernardo
Detalle de una acuatinta de Jules Girardet (1856-1946)

Palabras del Emperador

Napoleón I

Retrato del Emperador Napoleón I
Óleo de Carle Vernet (
1758-1836)
Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia ©
Extracto* de las memorias del Dr. Barry O’Meara « Napoleon in exile – A Voice from St. Helena » (1822)

 

« Hay un vínculo entre los animales y la Deidad.
El Hombre es meramente un animal más perfecto que el resto. Razona mejor. ¿Pero cómo sabemos que los animales no tienen un lenguaje propio? Mi opinión es, que es presunción en nosotros decir que no, porque no los entendemos.

Un caballo tiene memoria, conocimiento, y amor.
Distingue a su amo de los sirvientes, aunque estos últimos están más constantemente con él.
Yo mismo tuve un caballo, que me conocía entre cualquier otra persona, y manifestaba saltando y caminando orgullosamente con su cabeza bien en alto, cuando yo estaba sobre en su lomo, su conocimiento de que llevaba a una persona superior a las demás que lo rodeaban.
No le permitía a ninguna otra persona montarlo, exceptuando a un mozo de cuadra, quien constantemente cuidaba de él, y al ser montado por éste, sus movimientos eran por mucho diferentes, y tales que parecían decir que estaba consciente de que llevaba a un subordinado.
Cuando me perdía, estaba acostumbrado a dejar caer las riendas de su cuello, y él siempre descubría el camino en lugares donde yo, con toda mi observación y jactancioso conocimiento superior, no podía.

¿Quién puede negar la sagacidad de los perros?

Hay un vínculo entre todos los animales.
Las plantas son [como] tantos animales que comen y beben, y hay gradaciones que ascienden hasta el hombre, que es solo el más perfecto de todos ellos. El mismo espíritu los anima a todos en un mayor o menor grado. »

* Conversaciones del 9 de noviembre de 1815.