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| Los
actores Gérard Darmon
(a la derecha) y Stéphane
Freiss durante la ceremonia
de conmemoración del
bicentenario del Gran
Sanedrín en
el Ayuntamiento de París,
el 11 de marzo de 2007 |
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PARÍS
(AFP), 11 de marzo, 18:33
AFP
Aproximadamente
unos mil miembros de la comunidad judía
de Francia estaban reunidos el domingo
bajo los oros y los frescos de la sala
San Juan del Ayuntamiento de París,
para festejar el bicentenario
del Gran Sanedrín, reunido
en esta misma sala por Napoleón.
Esa asamblea
de notables judíos y de rabinos
había tomado, en nombre de la comunidad
judía, el compromiso de respetar
la ley francesa. Ese « pacto »
ha sido respetado desde hace dos siglos,
recordó Joël Mergui, presidente
del Consistorio de París, durante
la apertura de las ceremonias.
Jean Kahn,
presidente del Consistorio de Francia,
evocó enseguida la historia de
la comunidad judía, en Francia
desde hace 2000 años, y luego el
alcalde de París, Bertrand Delanoë
realizó un discurso muy aplaudido
sobre los dos siglos « magníficos
y terribles ». Recordó el
Caso Dreyfus, el saqueo del Vel d’Hiv,
la deportación, pero insistió
también en la « fraternidad
» y el « enriquecimiento »
de la sociedad francesa gracias al «
alma judía ».
Los comediantes
Stéphane Freiss y Gérard
Darmon leyeron a continuación las
doce preguntas que habían sido
hechas al Gran Sanedrín por Napoleón
acerca de la conformidad de la Torah con
la ley francesa. Las preguntas se referían
al matrimonio, la fidelidad a la Patria,
la justicia, los préstamos de dinero
(no usura), etc.
El Gran
Sanedrín era una idea de Napoleón.
Bautizó de esa forma a esta asamblea
en referencia al areópago de grandes
prestes que, en Jerusalén, representaban
a los judíos ante los romanos.
El Gran Sanedrín parisino se había
reunido del 10 de febrero al 13 de marzo
de 1807 en esta misma sala San Juan. Los
judíos habían adquirido
la ciudadanía francesa en 1791
pero seguían viviendo en comunidades
con su propio sistema de justicia, su
estado civil. Napoleón
había decidido que serían
ciudadanos enteramente, con los derechos
y los deberes que este estatuto implica.
Los diversos
aspectos de esta integración son
el objeto esta tarde de dos conferencias
sobre « el judío en la Ciudad
» e « integrarse sin negarse
a sí mismo ». Entre los participantes
figuran el filósofo Bernard-Henri-Levy
y el ministro Renaud Dutreil, así
como el gran rabino Joseph Haïm Sitruk…
La ministro de la Defensa, Michèle
Alliot-Marie, debía pronunciar
la alocución de clausura sobre
el tema de la fidelidad a la Patria. Su
presencia recuerda que los judíos
combatieron por Francia, y que 6,000 de
ellos murieron durante la guerra de 1914-
1918.
Una exposición temporal, muy documentada,
acerca de « la Historia de los judíos
de Francia » recuerda los 2,000
años de la comunidad, sus tradiciones,
su patrimonio y sus grandes hombres.
La alcaldía de París alberga
actualmente (hasta el 29 de abril) otra
exposición, que recuerda a los
« 11,400 hijos judíos deportados
de Francia », uno de los capítulos
trágicos de la historia de la comunidad
judía en Francia.