Vida de S.M.I. el Emperador y Rey Napoleón I el Grande.
Vida de S.M.I. el Emperador y Rey NAPOLEÓN I
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Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
S.A.I. & R. Jean-Christophe, Prince Napoléon..
UN PERRO (1)

Por el conde

Emmanuel de Las Cases

Leer la biografía del Conde de Las Cases.
Conde de Las Cases
Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia ©
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Anécdota relatada en el « Memorial de Santa Helena »; viernes 1º al domingo 3 de diciembre de 1815.

 

« APOLEÓN decía que a continuación de uno de sus grandes asuntos de Italia (2), atravesó, él tercero o cuarto, los campos de batalla de los que todavía no se había podido retirar a los muertos:

“Era durante un hermoso claro de luna y en la soledad profunda de la noche”, decía el Emperador; “repentinamente, un perro, saliendo de debajo de las ropas de un cadáver se arrojó sobre nosotros y regresó de inmediato a su gazapera, lanzando gritos dolorosos; lamía por turno el rostro de su amo, y se lanzaba de nuevo sobre nosotros; era a la vez pedir socorro y buscar la venganza.
Ya sea disposición del momento,
continuaba el Emperador, ya sea el lugar, la hora, el tiempo, el propio acto en sí, o no sé qué, como sea es verdad que nunca nada, en ninguno de mis campos de batalla, me causó una impresión semejante. Me detuve involuntariamente a contemplar aquel espectáculo. Ese hombre, decíame a mí mismo, tiene tal vez amigos; los tiene probablemente en el campo, en su compañía, y yace aquí, abandonado de todos, ¡salvo por su perro! ¡Qué lección la naturaleza nos daba, por el intermediario de un animal!...
¡Lo que es el hombre! ¡Y cuál no es el misterio de sus impresiones!
Yo había sin emoción ordenado batallas que debían decidir la suerte del ejército; había visto con el ojo seco ejecutar movimientos que conllevaban la pérdida de un gran número de entre nosotros; y aquí, ¡me sentía conmovido, estaba afectado por los gritos y el dolor de un perro!…
Lo que hay de más cierto, es que en aquel momento yo hubiese sido más tratable para un enemigo suplicante: concebía mejor a Aquiles devolviendo el cuerpo de Héctor a las lágrimas de Príamo”
».

El general Bonaparte visitando el campo de batalla de Bassano, 8 de septiembre de 1796
Aguatinta inspirada en un grabado original de Jean-Pierre-Marie Jazet (1788-1871), iluminada por el maestro colorista Kahn (taller Goupil, 1860).

 

NOTAS:
1) El perro evocado en este extraordinario relato pasó a la historia como El perro de Bassano.
2) La escena aquí descrita tuvo lugar en Bassano [del Grappa] (Vicenza, Véneto), el 8 de septiembre de 1796, cuando el general Bonaparte, junto con 30 000 hombres, interceptó a las tropas austriacas del mariscal de campo conde Dagobert von Wurmser, infligiéndoles una derrota decisiva.