|
|
| Bienvenidos
a la página oficial
de: |
|
|
|
|
|
|
Francósfera
México-Francia
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador. |
|
- |
| ESPERANZAS
Y LEYENDAS EN TORNO A LA EVASIÓN
DE LUIS XVII |
|
|
|
|
|
|
 |
Luis
XVII
Óleo de Antoine
Vestier (1740-1824) |
|
|
|
| Por
el Barón |
Philippe
Lamarque
Miembro
del Comité de la Francofonía
de la Francósfera México-Francia
Caballero
de la Órden Nacional de las Artes y
de las Letras y oficial de las Palmas Académicas
de Francia.
Recipiendario del Collar de la Orden del Mérito
de Senegal. |
Traducción
al castellano de la Francósfera México-Francia
©
Esta página está disponible
al público de manera gratuita y puede
ser reproducida con fines no lucrativos, siempre
y cuando no sea mutilada, se cite la fuente
completa y su dirección electrónica.
De otra forma, requiere permiso previo por
escrito de la institución.
|
El
soberano oculto o gran monarca
forma parte del imaginario de
todos los pueblos: la supervivencia
merovingia de Sigisberto IV,
el emperador Federico Barbarroja
en el Kyffhaüser, Dom Sebastián
de Portugal. Entre todos los
casos que han hecho verterse
torrentes de tinta sobre montañas
de papel, uno de los más
extraños es el del hijo
de Luis XVI y de María
Antonieta.
|
|
|
Después
de la jornada del 10 de agosto de 1792, la
familia real deja las Tullerías por
les Feuillants, permaneciendo allí
tres días. El 13 de agosto a las cinco
de la tarde, el traslado tiene lugar al torreón
del Temple.
El más
joven prisionero es el segundo hijo del rey
y de la reina: recibió al nacer el
27 de marzo de 1785 el título de duque
de Normandía, convirtiéndose
en delfín al morir su hermano mayor,
Louis-Joseph-Xavier fallecido
el 4 de junio de 1789. Pétion, alcalde
de París, seguido por Étienne
Michel y por Antoine Simon, escolta a los
prisioneros.
Ordenan a
los Señores de Chamilly y Hue, así
como a las cuatro camareras, seguirles. En
el lugar, el Señor Barthélemy,
archivista de la orden de Malta, trabaja entonces
tranquilamente en la pequeña torre
en la que reside, cuando ve surgir repentinamente
a los seccionarios armados con sus picas.
Su gabinete de trabajo es invadido, sus muebles
y ropas son defenestrados sin miramientos.
Todo lo que no es demolido es amontonado en
desorden en la capilla. Barthélemy,
completamente anonadado, va a errar toda la
noche: encarnaba la última presencia
de la Orden de San Juan, gestor de los antiguos
bienes inmobiliarios y territoriales del Temple
extinto desde Felipe el Hermoso. Debajo de
la torre, aguardan los dos coches en los que
se hallan la familia real y su séquito,
rodeados por una muchedumbre de seccionarios
vociferando. Pétion, sensible a la
simplicidad y a la compostura del rey, regresa
al Hôtel de ville (ayuntamiento)
para reclamar que los prisioneros sean albergados
en el cercado del Temple. Implacable, la Comuna
replica: « la decisión referente
a la torre se mantiene ».
|
 |
Luis
el último y su familia conducidos
al Temple
La familia real presa de la vindicta
del populacho. |
|
UN
ENCARCELAMIENTO SIN MIRAMIENTOS
 |
María
Antonieta, Madama Real y el primer
delfín
Óleo de Adolf Ulrich
Wertmüller (1751-1811) |
|
|
A las once
de la noche, un seccionario anuncia que la
recámara del « pequeño
Capeto » está lista. Dos
armazones de cincha fueron clavados de urgencia
en la sala de billar, en la primera planta
de la pequeña torre adjunta al torreón.
María Antonieta se
reúne con su hijo a la una de la mañana.
El gabinete que separa la celda de la reina
de la del rey sirve de sala de policía.
Hasta el 29
de septiembre, una cierta quietud reina en
aquellos lugares lúgubres, amenizados
mal que bien por algunos muebles. Impulsada
por la curiosidad, la población del
barrio acostumbrada desde los Templarios a
gozar de privilegios de exenciones de todas
suertes, circula a gusto, relacionándose
gustosos con los prisioneros y lo carceleros.
Entre más se establece la simpatía,
más se habla de evasión en los
chismes que hormiguean. Los fanáticos
de la Comuna se conmueven con ello, prohíben
los abordes, redoblan la guardia. En la velada
del 20 de agosto, la princesa de Lamballe,
Madama de Tourzel –
aya de los Infantes de Francia –, los
Señores Hue y de Chamilly, así
como las camareras son expulsadas. Por medio
de misivas encriptadas, la reina se esfuerza
por apaciguar la ira de su hermano el emperador
Francisco, de sus cuñados los condes
de Provenza y de Artois: « nos perderéis
», escribe. Los folicularios revolucionarios
extremistas acusan a las cocinas de la prisión
de hambrear Paris, imaginando en su delirio
« las orgías del Temple
» calificadas de antropofágicas.
Entre más los ejércitos republicanos
sufren los embates del enemigo, entre más
las tropas prusianas y austriacas se acercan,
más los propagandistas pierden la razón.
El 3 de septiembre, Mathieu apostrofa al rey:
« pereceremos todos, pero tú
morirás el primero ». El
mismo mes, dos mil víctimas pagan con
su vida la locura ambiente, sin conmover a
Danton ya sus compinches. Amotinadores van
al Temple a agitar la cabeza de la princesa
de Lamballe en el extremo de una pica. María
Antonieta se desmaya.
Su hija debía dar testimonio ulteriormente:
« es el único momento en
que su firmeza la abandonó ».
Al día
siguiente de la victoria de Valmy, en el equinoccio
de otoño, la República es proclamada.
Esta « pequeña » batalla
hace reír mucho a Bonaparte, lo cual
no le impedirá hacer de aquel molino
un ducado-pradera para Kellermann. Después
de todo, la caballería del crepúsculo
tuvo su molino gracias a Cervantes.
|
Hébert
va a pregonar la victoria donde el rey, pero
el más socarrón de los dos no
es el que se piensa. Santerre prohíbe
a Luis XVI dar lecciones a su hijo, acusándolo
de enseñarle mensajes cifrados. Tras
la cena del 29 de septiembre, el rey es trasladado
al segundo piso de la gran torre. A principios
de octubre, su hijo lo alcanza allí.
El 26 de octubre, las tres mujeres son conducidas
al 3er piso, mientras que las ventanas son obstruidas
con barrotes y cuévanos de madera. El
11 de enero de 1793 a las 5h00 de la mañana,
los carceleros hacen subir al delfín
donde las princesas. El proceso del rey comienza,
luego, el 20, Garat, llamado « Garat-Septiembre
», anuncia el veredicto a Luis XVI. Le
es permitido volver a ver a su familia, antes
de ser guillotinado el día siguiente.
Tuvo el tiempo de entregar subrepticiamente
su testamento secreto a Malesherbes, él
mismo arrestado a final el proceso. Se confesó
al abate Edgeworth de Firmont. En el cadalso,
Santerre ordena a los tambores cubrir las últimas
palabras del rey: « Muero
inocente de todos los crímenes
que se me imputan. Perdono
a los autores de mi muerte y ruego
a Dios que la sangre que vais a esparcir no
recaiga jamás sobre Francia
». En las provincias rebeladas estalla
el grito: « Viva Luis XVII ». |
| |
 |
Luis
XVII es arrancado a su madre y a su familia
Grabado romántico. |
|
|
El conde de
Provenza, emigrado a Hamm en Westfalia, proclama
el advenimiento de su sobrino el 28 de enero,
respetando poco o mucho el plazo acostumbrado
de nueve días.
Por la proclamación del 11 de mayo, la
Vendea se subleva. Dumouriez se une a los imperiosos
y declara: « nos hace falta el delfín
». En pleno París, circulan tractos
a la efigie del infante, « El mártir
del Temple ». Mientras en el Comité
de salud pública, algunos consideran
usar al niño prisionero como rehén,
el banquero François du Petitval (asesinado
con su familia en 1796) paga sobornos en secreto.
|
Donde
los fanáticos de la Comuna, la cólera
ruge: a partir del 3 de julio, el niño
es separado de su madre y llevado al 2º
piso, allí donde había sido confinado
con su padre.
Durante siete meses, hasta el 19 de enero de
1794, es puesto bajo la vigilancia del zapatero
remendón Simón y de su mujer.
El 2 de agosto, María Antonieta es trasladada
a la Conserjería. El 18 de octubre, el
niño es huérfano. El 10 de mayo
de 1794, Madama Élisabeth, hermana del
rey, es decapitada a su vez. Del 19 de enero
al 29 de julio, Luis XVII se pudre en el aislamiento
a puerta cerrada, relegado en el altillo obscuro
de buhardillas tapadas con tablas, sin ver a
guardia alguno. Dispone de un campanita para
llamar y de una silla agujerada. Solo se entreabre
a veces el judas de la puerta, de donde una
carota roja surge gritando: « ¡Capeto,
raza de sierpe, acercate, muéstrate!
».
Al caer Robespierre, el 9 de termidor (27 de
julio de 1794), también Simón
es guillotinado, así como los celadores
seccionarios. Nadie debe hablar, ni siquiera
el incorruptible, puesto que el gendarme
Merda le ha quebrado la mandíbula de
un balazo durante el arresto. Una nota manuscrita
de Barras, el primero en penetrar en la torre
el 10 de termidor del año II (28 de julio
de 1794), hace que se cierna una duda: «
El comité de salud pública
me hizo prevenir que se anunciaba la evasión
de los prisioneros del Temple que estaban bajo
mi responsabilidad ». Barras encuentra
un gran adolescente enfermizo, y no al chiquillo
jovial y con buena salud que la pareja Simón
educaba como a un joven sans-culotte. |
 |
| El
pequeño Luis XVII y sus carceleros |
|
|
ESPANTOSAS
CONDICIONES DE DETENCIÓN
Si la violación
moral y las brutalidades físicas cesan, las
condiciones materiales no se mejoran: higiene y alimentación
deplorables, se mantiene la interdicción de
paseo y de luz.
Su hermana no es mejor tratada: tras su salida de
prisión, nunca tendrá una relación
carnal. Sin embargo, los políticos complotan:
Barras, Cambacerés, Fouché, Tallien,
los demás termidorianos, entre los cuales girondinos
sobrevivientes y jacobinos renegados vislumbran una
salida en el restablecimiento de una monarquía
« fantoche ». Algunos consideran embaucar
al conde de Provenza en exilio, pero las cortes de
Europa no recusarían la ley sálica.
¿Hacer morir oficialmente al niño y
negociar con un futuro Luis XVIII? ¿Hacer escapar
al niño e incomunicarlo de modo que sirva los
intereses de una facción?
 |
LAS
HIPÓTESIS |
|
¿CÓMO
EXFILTRAR AL NIÑO?
Una mujer de espíritu
práctico halla la solución: la viuda
Beauharnais, amante de Barras, da con un joven criollo
de 24 años, Laurent, de inmediato destinado
a la vigilancia del niño, a partir del 12 de
termidor. Éste manda echar al cocinero Gagnié
y a su ayudante, Caron. Para adormecer los recelos,
pide adjuntos, obteniendo al conserje Barón
como portallaves el 20 de septiembre.
En la noche del 29 al 30 de octubre, un evento insólito
llama la atención de María Teresa, llamada
Madame Royale (Madama Real), un destacamento que surge
en su celda para constatar su presencia. En el transcurso
del mes siguiente, todo el personal de servicio en
el torreón es remplazado. Los nuevos encargados
no están autorizados a ver al niño.
Laurent, vuelto ya perfectamente familiar de los lugares,
nota que a la altura del 3er piso del gran torreón,
la antecámara desemboca en la terraza de la
pequeña torre, a donde sube la escalera de
caracol de una de las torrecillas de ángulo.
De este mismo 3er piso, parte una escalera de madera
en la torrecilla sur, que llega hasta el tejado del
4º. La puerta está cerrada, solo Laurent
tiene la llave. Nada más fácil que acondicionar
un escondite en el amontonamiento de viejos muebles.
Queda una última precaución por tomar:
hallar un reemplazante antes de la llegada de Gomin.
Entre el 31 de octubre y el 9 de noviembre, llega
este guardia sordomudo.
LA
SUBSTITUCIÓN DEL PRISIONERO
« ¿Conoces
al niño? » pregunta de entrada Laurent
a Gomin, apenas ha llegado. ¿Qué importa?
El secreto reina. Incluso Walnn, jefe de los seccionarios,
se lo pregunta.
Sus hombres inquirieron « si vigilaban piedras
u otra cosa ». El 19 de diciembre, el comité
de seguridad general se inquieta por los rumores de
evasión y delega a tres miembros al Temple.
Ahora, en este comité, figuran el ci-devant
(« hasta aquí ») vizconde
conde de Barras, Jean-Baptiste Harmand, Jean-Baptiste
Mathieu, Jacques Reverchon y Jean-François
Rewbel, todos compinches y cómplices, expertos
en las intrigas más florentinas, sin contar
al inevitable y prudente Jean-Jacques-Régis
Cambacerés, del comité de legislación.
¿Gomin, entrado en funciones el 8 de noviembre,
no es el agente de Cambacerés para vigilar
a Laurent? Cómplices, pero desconfiados unos
de otros.
Los cuatro inspectores
del 19 de diciembre, Barras, Harmand, Mathieu y Reverchon,
entregan su reporte el 3 de enero de 1795. Encuentran
a un niño postrado, mudo, raquítico,
con un defecto de conformación, « un
tumor en la muñeca derecha, otro en el codo
».
Harmand pregunta si « el mutismo del niño
data del día en que la más bárbara
de las violencias le fue hecha para que firmase la
acusación contra su madre ».
Harmand intriga para hacerse asignar a las Indias
y se dirige a Brest en compañía de Barras.
El 22 de enero, Cambacerés hace anular la misión
y los dos compinches vuelven a París.
Y
TRES NIÑOS EN EL TEMPLE
Laurent, habiéndose
vuelto sospechoso, es reemplazado por Lasne;
Gomin es asignado a la vigilancia de Madama
Real el 31 de marzo de 1795. Bastante más
tarde, en 1834, en ocasión de la investigación
relanzada por la Justicia de la monarquía
de julio, Lasne no proferiría más
que una ola de contradicciones y de mentiras,
en particular que cuando era « capitán
en los guardias franceses, a menudo vio jugar
al niño », doblemente falso,
porque era soldado y porque había dejado
el regimiento el 11 de mayo de 1782, el habiendo
nacido el infante en 1785.
Boursier, enviado por el Comité militar
para constatar la presencia del prisionero,
es echado por Gomin y Lasne. En medio de tantos
misterios, la Convención publica un
decreto: « orden es dada de perseguir
en los caminos de Francia al hijo Capeto,
de buscar su rastro y de no escatimar nada
para traerlo de vuelta ».
Ahora, llega el plazo del tratado de la Jaulnaye,
que disponía en fecha del 17 de febrero
que a más tardar el 13 de julio los
infantes reales serían entregados a
los vendeanos. No solo la tregua es rota,
sino que en el Temple, la identidad del niño
sordomudo no engañaría a nadie
y los complotistas no podrían deshacerse
del verdadero Luis XVII. Queda hacer morir
a otro niño bajo una falsa identidad.
Desde marzo, habría tres niños
en el Temple:
|
 |
El
delfín abandonado en su calabozo
de la Torre del Temple
Grabado romántico. |
|
|
- el auténtico
Luis XVII (a menos que la evasión haya tenido
lugar el 29 de octubre de 1794),
- el sordomudo en el palacio del gran prior de San
Juan,
- el escrofuloso. Según ciertos historiadores,
sería Charles Gonnhaut-Léninger, hijo
de un jardinero de Versalles. Visitado por le Naudin,
parece estar en buena salud es y muy parlanchín.
Desde termidor, habiéndose
suavizado los controles, el sordomudo habría
salido en un cesto de ropa sucia. Laurent le evacúa
donde Josefina, en el 6, rue de Seine. Aún
si esta hipótesis era falsa, nada hubiese impedido
a este niño sordomudo salir después
del 10 de junio, día de la inhumación
del niño escrofuloso. Éste último,
envenenado a pequeñas dosis, enferma. Desault,
cirujano en jefe del ayuntamiento, entonces disfrazado
bajo el apelativo de Hospicio de la Humanidad, seguido
por sus asistentes Choppart y Doublet, es convocado
al Temple. Este médico facultativo ya conoce
a Luis XVII, observa que se trata de otro niño,
pero lo atiende, respetando el juramento de Hipócrates.
Imprudente, le falta discreción, habiendo comenzado
sus consultas el 6 ó el 7 de mayo, aguardando
para no entregar su reporte más que el 31 de
mayo. El día siguiente, el 1º de junio,
después de una invitación a cenar donde
unos convencionales, vomita, guarda cama y muere.
El 4 y el 5 mueren respectivamente Choppart y Doublet.
EL
VENENO
Desde el día
siguiente, el cirujano Philippe-Jean Pelletan, asistido
por Dumangin, son asignados al cuidado del niño
a quien nunca antes han visto, como tampoco conocen
a Luis XVII. Nada justifica la designación
de un tercer médico, sin embargo Sigault se
presenta en Temple en la noche del 7 al 8 de junio.
¿Qué contenía la poción?
El 8 en la mañana, Houdeyer, secretario del
Comité de seguridad general, hace entrega de
una orden a Pelletan, conminándolo a colocar
un enfermero en permanencia.
A las dos de la tarde, Pelletan es llamado de urgencia,
pero el niño ya ha muerto. Rinde cuentas de
ello al Comité, pero eta agencia del terror
policiaco no transmite la noticia a la Convención
sino hasta el final de la sesión a las cuatro
horas. Uno de los escribanos de sesión, Bourguignon,
ordena « continuar en el Temple el servicio
como habitualmente », lo cual significa
implícitamente conservar el secreto administrativo.
El 9 en la mañana, cuatro comisarios de la
seguridad entran al Temple y levanta la consigna de
silencio.
Son seguidos por cuatro médicos: Pelletan y
Dumangin, pero también Jeanroy y Lassus, éstos
dos últimos ya habiendo conocido al verdadero
Luis XVII.
Todos conocen la suerte de Desault y sus dos asistentes,
sobre todo desde la huída de Abeillé,
uno de sus cofrades, quien cruza hacia las Américas
y clama por doquier a su paso que sus cofrades han
sido envenenados.
 |
EL
INDECIBLE MARTIRIO DEL PEQUEÑO
REY LUIS
XVII |
|
|
|
« Entonces apareció el espectáculo
más horrible que le sea dado al
hombre concebir, espectáculo repugnante
que no presentarán jamás
dos veces los anales de un pueblo civilizado,
y que los asesinos mismos de Luis XVI
no pudieron contemplar sin una piedad
dolorosa, mezclada de espanto. En una
cámara tenebrosa, de donde no se
exhalaba más que un olor de muerte
y de corrupción, sobre un lecho
desecho y sucio, un infante de nueve años,
medio envuelto con un lienzo mugroso y
un pantalón en harapos, yacía,
inmóvil, con el dorso arqueado,
el rostro macilento y desfigurado por
la miseria, hoy desprovisto de aquel rayo
de viva inteligencia que lo iluminaba
antaño; en sus rasgos tan delicados,
ya no se veía más que la
más mohína apatía,
la inercia más salvaje y que parecía
atestar la más profunda insensibilidad.
Sus labios decolorados y sus mejillas
huecas tenían en su palidez algo
de verde y de turbio; sus ojos ellos mismos
azules, agrandados por la palidez del
rostro, pero en los cuales toda flama
estaba extinta, parecían, desde
que ya no reflejaban el azur del cielo,
haber tomado en su nublada inmovilidad
un tinte gris y verdoso. |
 |
| «
¡Y sin embargo,
no le hice daño
a nadie! » Luis
XVII (1785-1795) |
|
|
|
|
Su
cabeza y su cuello estaban roídos
por llagas purulentas; sus piernas, sus
muslos y sus brazos, flacos y angulosos,
estaban desmesuradamente alargados a expensas
del busto; sus muñecas y sus rodillas
estaban cargados de tumores azules y amarillentos
[durante su cautiverio el reyecito contrajo
sarna en las rodillas]; sus pies y manos,
que ya no se parecían a una carne
humana, estaban armados con uñas
excesivamente largas y tenían la
dureza del cuerno. Una mugre inveterada
se pegaba como una pez sobre sus pequeñas
sienes, esos hermosos cabellos rubios
que debían tocar un día
la corona de Francia, y hoy librados a
la vergüenza y a los bichos; los
bichos le cubrían también
el cuerpo; los bichos y las chinches estaban
amontonados en cada doblez de sus sábanas
y de su cobertor en jirones, sobre los
cuales corrían grandes arañas
negras, huéspedes inmundos de los
calabozos... Tal era el aspecto de esta
infancia extenuada, que no tenía
ya con qué alojar un corazón,
– ¡corazón tan noble
y amante! – y que se extinguía
en la atmósfera pestilente de esta
cámara. »
----------------------------------------------Alcide
de Beauchesne, Luis XVII, su vida,
su agonía, su muerte, cautiverio
de la familia real en el Temple,
libro 14. |
|
UN
CERTIFICADO DE DEFUNCIÓN REDACTADO A LA CARRERA
Es un verdadero sálvese
quien pueda. Gourlet, conserje desde hace
poco, no conoce a Luis XVII, pero mide los
riegos de su asignatura. Gomin y Lasne temen
por sus vidas, siendo sospechosos.
Damont pretende haber reconocido a niño
« aun cuando sus rasgos estuviesen
alterados por la enfermedad ».
Sus ayudantes Vanderbourg y Baron tal vez
no fueron autorizados a acercársele
y no ponen ninguna firma. Llegado hacia el
medio día, Darlot no puede constatar
nada, la autopsia estando acabada.
Llegado tarde el 11 de junio, Guérin,
uno de los seccionarios del « Homme-Armé
», redacta un principio de informe,
pero no lo acaba, ni lo firma.
Todos estos figurantes la han librado solo
con un susto. En revancha, de lado de los
médicos, las condiciones de la autopsia
son más que dudosas. Ver el atestado:
« llegados al 2º piso, hallamos
en la cama el cuerpo de un infante que nos
pareció de unos diez años de
edad aproximadamente y que los comisarios
nos dijeron ser el del hijo del difunto Luis
Capeto y que dos de entre nosotros reconocieron
ser el niño al que daban cuidados desde
hace algunos días ». ¡Es
difícil alcanzar semejantes cimas en
el arte del rodeo y el encubrimiento! Ahora,
estos dos médicos, Pelletan y Dumangin,
son precisamente los que habían no
habían conocido a Luis XVII precedentemente.
Su autopsia es minuciosamente descrita: una
escrófula incurable, una tuberculosis
de la piel y de los ganglios, pero nada figura
sobre los signos dérmicos de nacimiento
del infante de sangre real. Cuando Darlot
y luego Guérin llegan, reconocen a
Luis XVII, pero no es más que un cuerpo
desnudo, con el estómago y el vientre
recosidos y vendados, la bóveda craneal
aserrada y recolocada, la cabeza en un gorro,
la mandíbula sujetada por medio de
una cinta.
En la celda no filtra más que un delgado
rayo por la ranura de una tabla del cuévano.
El 10 de junio – 22
pradial – Gomin llama al enterrador
Voisin y al cura. Voisin manda cavar una fosa
y ordena un féretro. A las cuatro y
media de la tarde, el Comité de seguridad
general expide la autorización de inhumar.
|
 |
| S.A.R.
Don Luis Alfonso de Borbón
(Luis XX) |
Su
Alteza Don Alfonso, duque de Anjou,
sostiene la urna de cristal que
contiene el corazón de
Luis XVII durante la ceremonia
solemne de deposición de
dicha reliquia en la Basílica
de San Dionisio, París,
el 8 de julio de 2004. |
|
|
Los comisarios Arnoult
y Goddet, seguidos por Pierre Dusser, comisario de
policía del cercado del Temple, constatan el
fallecimiento. Gomin y Lasne reciben la orden de contrafirmar
el atestado, pero ninguno certifica la identidad del
muerto. En cuanto a la declaración de Achille
Sevestre, la víspera del 9 de junio en la tribuna
de la Convención, debidamente registrada en
los Archivos nacionales, nadie ha podido observar
los atestados mencionados por el orador, por la buena
y simple razón que no habían sido establecidos.
Numerosas anomalías se encadenan: múltiples
fechas y horarios no concordantes son dados para la
inhumación; se trata de un féretro de
madera, pero la exhumación en el cementerio
de Santa Margarita en 1846 concierne un ataúd
de plomo; ningún comisario de la seguridad
ni convencional certificaron la identidad ; la prisionera
no vio a su hermano muerto ; en 1801, el general conde
d’Andigné encerrado en el Temple percibe
a otro detenido que jardinea al pie de la torre y
descubre el cuerpo de un adolescente en la cal viva:
sin duda Gonnhaut-Léninger.
LAS
VERSIONES MÁS PLAUSIBLES DE LA EVASIÓN
Si hubo realmente
evasión, los realistas no tienen nada que ver.
Todos sus complots para liberar a la familia real
resultan en fracasos.
Robespierre es el único entre los jefes revolucionarios,
durante los seis primeros meses de 1794, que dispone
de los medios de la empresa. Un miembro de la red
de espionaje d’Antraigues firma una deposición:
« Robespierre se llevó al
rey Luis XVII a Meudon en la noche del 23 al 24
». Se podría suponer el 24 de mayo, cuando
hay que entender el 24 pradial, o sea el 12 de junio
de 1794. Tres días antes de esta fecha, Claude
François Payan, un hombre de confianza de Robespierre,
había redactado una reseña en diez puntos
que bien podía parecerse a un plan de evasión
del Temple. Si la evasión tuvo lugar un año
más tarde, el 10 de junio de 1795, entonces
Luis XVII habría sido adormecido con un narcótico,
Gomin le habría envuelto con sábanas
para colocarlo en el féretro. Voisin sería
cómplice, el ataúd no habría
sido clavado para permitir la respiración.
El niño habría permanecido en el coche
mientras los cargadores sacaban un cajón lastrado.
Voisin deplora la « muerte funesta
» de los cuatro cargadores en los dos meses
que siguen.
 |
La
súplica de un inocente |
|
IMPOSTORES
Y PRETENDIENTES
Numerosos Luis XVII
atormentaron a Francia y al monde en el transcurso
de las décadas que siguieron, entre los cuales
los más célebres son ciertamente:
- Naundorff,
- Richemont,
- Hervagault,
- y un mestizo llamado Eleazar Williams, quien vivió
en los Estados Unidos de América.
Todas estas candidaturas
pueden ser desechadas fácilmente, con excepción
de la de Karl Naundorff cuyo caso presenta más
verosimilitud.
Este misterio sigue estando sin embargo principalmente
fundado en presunciones, así fuesen inquietantes
o creíbles.
Durante todo el siglo
XIX, la cuestión de la supervivencia de Luis
XVII se volvió una verdadera pesadilla para
todos los regímenes sucesivos. La multiplicidad
de los falsos delfines creó una psicosis. Espada
de Damocles encima del Directorio, luego del Consulado,
la cuestión embarazó al Imperio, pero
también a los regímenes extranjeros
y Luis XVIII en exilio en Mitau, donde los campesinos
de Courlande lo llamaban el « Französische
König », el rey francés
y no el rey de Francia.
Bajo la restauración y la monarquía
de Julio, los pretendientes más creíbles
desataron la crónica judicial. Jules Favre
selló el alto al fuego de enero de enero de
1871 en Versalles con la sortija grabada que le había
obsequiado la viuda de Naundorff.
Existen numerosos
rastros en Europa y en América del Norte que
dejan suponer una fuga discreta del niño-rey.
Nada prueba objetivamente la eventual descendencia
oculta de la Casa de los Borbones directos, sino en
ciertas corrientes superviventistas o providencialistas.
La revelación privada y ciertas apariciones
mariales tenderían casi a apoyar la tesis de
un regreso próximo de la Casa emanada de Luis
XVI y de la restauración de la catolicidad
en Francia y en el mundo.
Es una verdadera epopeya, que valdría la pena
de ser contada, máxime que el análisis
de ADN del año 2000 no decidió la cuestión.
ALGUNOS ELEMENTOS DE BIBLIOGRAFÍA:
- BOIRY
(doyen Philippe), Luis XVII avait-il deux cœurs?
(¿Luis XVII tenía dos corazones
?), éditions de Paris, 2004.
- RAMBAUD (condesa Agathe de),
Pour l’amour du dauphin (« Por
el amor del delfín »), Anovi, 2005. Parçay-sur-Vienne.
- Sitio del Instituto
Luis XVII
- TULARD (Prof. Jean), del Instituto,
llamado por el Instituto de la Cultura, a dar su opinión
acerca de la deposición del corazón
de Luis « XVII », entregó su reporte
el 8 de junio de 2004.

 |
Infante
rey, infante mártir
Preciosa bioescultura
de Catherine
Cairn.
Cripta de San
Dionisio, París. |
|
|
|
 |
¡CONTRIBUYAMOS
TODOS A HONRAR LA MEMORIA DE
UN JUSTO! |
|
|
En
2005, en virtud de una loable iniciativa
del Señor Jack-Yves Bobot,
concejal en el III distrito de París,
una petición fue sometida al Consejo
de París en « Sesión
de los días 20 y 21 de junio de
2005 » buscando que las autoridades
de la ciudad rindan un debido homenaje
a la memoria del infante mártir.
En esta perspectiva, el Sr. M. Bobot expresaba
que: « La
República se preocupa por las víctimas,
cualesquiera que sean su rango social,
su origen, su convicción filosófica
o religiosa.
Ese pequeño niño, cogido
en tormentas políticas que se lo
rebasaban, queda ante todo como una víctima
y su calvario no ha dejado a los parisinos
insensibles.
Doscientos diez años después
de este trágico episodio de la
Revolución francesa, París
debe hacer acto de memoria para este pequeño
chico “culpable de su solo nacimiento”
».
El Consejo de París emite el voto
de que la denominación “Luis
XVII” sea atribuida a una plaza
o a una calle de la Ciudad de París
».
En apoyo a esta noble resolución,
el sitio Les Manants du Roi
nos recuerda con justeza cuan, a nuestra
vez, « tenemos el deber de dar cuerpo
a este deseo. Todos juntos, fuera de todo
espíritu partisano y de todo espíritu
de camarilla. La “res publica”
no podrá sino ser engrandecida
»; asimismo, una petición
fue lanzada « a fin de apoyar este
deseo, que es un deseo de reconciliación
».
Por otro lado, en torno a un Comité
de patrocinio una suscripción será
lanzada para edificar una escultura a
la memoria del Pequeño Rey, «
en la cual todos los niños mártires
se hallarán ».
Así, con la fuerza de sus más
de 500 000 conexiones mensuales a su sitio,
la Francósfera México-Francia
se une resueltamente a este admirable
proyecto e invita respetuosamente a todo
su lectorado en el mundo hispánico
y de allende a participar en él
activamente, firmando la petición
en línea instalada para tal efecto:
http://www.lesmanantsduroi.com/LouisXVII-petition.php |
|
|
|
|
FRANCÓSFERA
MÉXICO-FRANCIA
El
Foro de la irradiación y de la defensa
de la Francofonía en América
Fundada
el 12 de diciembre de 2008. |
|
Nota
importante: La Francósfera México-Francia
es un organismo apolítico y sin fines
lucrativos cuyo objetivo es la preservación
de la memoria histórica y la difusión
cultural. Las ideas expresadas por las instituciones
y autores participantes no representan necesariamente
las de la Francósfera México-Francia.
Derechos de reproducción reservados ©
2008; toda reproducción, integral o parcial
sin autorización previa está prohibida
y sujeta a diligencias judiciales. |
|