PALABRAS DE UN POETA

 

«Al principio de este siglo, Francia era para las naciones un magnífico espectáculo. Un hombre la llenaba entonces y la hacía tan grande que ella llenaba Europa...

Ese hombre, salido de la sombra, había alcanzado en pocos años, la más alta realeza que quizás jamás haya asombrado a la historia. Una revolución lo había engendrado, un pueblo lo había escogido, un Papa lo había coronado.

Napoleón el Grande, Emperador de los franceses, Rey de Italia.

Cada año, él alejaba las fronteras de su Imperio... Había borrado los Alpes como Carlomagno y los Pirineos como Luis XIV; había construido su Estado en el centro de Europa como una ciudadela, dándole por bastiones y por fortificaciones avanzadas diez monarquías que él había hecho entrar a la vez dentro de su Imperio y dentro de su familia.

Todo en este hombre era desmesurado y espléndido. Él estaba por encima de Europa como una visión extraordinaria.»

Victor Hugo; discurso a la Academia Francesa el 3 de junio de 1841.

 

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