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Vida
de S.M.I.
el Emperador y Rey NAPOLEÓN
I |
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Instituto
Napoleónico México-Francia -
Institut Napoléonien Mexique-France
Eduardo Garzón-Sobrado, fundador.
S.A.I. Jean-Christophe Napoléon, Prince
Impérial. |
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Revista
nocturna en la cita de la
gloria
Litografía de Auguste
Raffet (1804-1860). |
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|
Por
el barón |
Joseph
Christian von Zedlitz (1796-1862) |
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| El
barón von Zedlitz |
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Traducciones del Instituto Napoleónico
México-Francia ©
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al público de manera gratuita y
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| «
Y bajé rápidamente
los escalones desgastados
de la taberna de los Cazadores.
Se cantaba la Revista
nocturna del poeta Zedlitz.
La gran sombra del Emperador
planeaba sobre la asamblea
gozosa, y yo canturreaba en
mí mismo: ¡Oh
Ricardo!... » |
Gérard
de Nerval, Pandora
(1854). |
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TRADUCCIÓN
LITERAL AL CASTELLANO DE LA CANCIÓN ALEMANA
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«
DIE NÄCHTLICHE HEERSCHAU
»
Die nächtliche
Parade der Geister des Ruhms
In der Nacht, die Schatten
der Grognards vermengen
sich mit dem des Kaisers
Lied
(1826)
Nachts
um die zwölfte Stunde
Verläßt der Tambour
sein Grab,
Macht mit der Trommel die
Runde,
Geht wirbelnd auf und ab.
Mit seinen entfleischten
Armen
Rührt er die Schlägel
zugleich;
Schlägt manchen guten
Wirbel,
Reveill’ und Zapfenstreich.
Die Trommel klinget seltsam,
Hat gar einen starken Ton,
Die alten toten Soldaten
Erwachen im Grabe davon;
Und die im tiefen Norden
Erstarrt in Schnee und Eis,
Und die in Welschland liegen,
Wo ohnen die Erde zu heiß;
Und die der Nilschlamm decket
Und der arabische Sand,
Sie steigen aus den Gräbern
Und nehmen’s Gewehr
zur Hand.
Da kommen auf luftigen Pferden
Die toten Reiter herbei,
Die blutigen alten Schwadronen,
In Waffen mancherlei.
Und um die zwölfte
Stunde
Verläßt der Feldherr
sein Grab,
Kommt langsam hergeritten,
Umgeben von seinem Stab;
Er trägt ein kleines
Hütchen,
Er trägt ein enfach
Kleid,
Und einen kleinen Degen
Trägt er an seiner
Seit’!
Der Mond mit gelbem Lichte
Erhellt den weiten Plan,
Der Mann im kleinen Hütchen
Sieht sich die Truppen an.
Die Reihen präsentiren
Und schultern das Gewehr,
Dann zieht mit klingendem
Spiele
Vorbei das ganze Heer.
Die Marschäll und Generale
Schliessen um ihn den Kreis,
Der Feldherr sagt dem Nächsten
Ins Ohr ein Wörtchen
leis’;
Das Wort geht in die Runde,
Klingt wieder fern und nah’:
»Frankreich«
heißt die Parole,
Die Losung: »Sanct
Helena«.
Das ist die große
Parade
Im Elyseischen Feld,
Die um die zwölfte
Stunde
Der tote Cäsar hält.
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«
EL EJÉRCITO NOCTURNO
»
La
Parada nocturna de los fantasmas
de la gloria
En la noche, la sombra de
los grognards
(2)
se mezcla con la del
Emperador
Canción
(1826)
En
la noche, hacia la duodécima
hora
El tambor deja su féretro,
Hace la ronda con su caja,
Va y viene con paso apresurado.
Con sus brazos descarnados
Agita las dos baquetas al
mismo tiempo;
Bate así más
de un buen redoble,
Muchos despertares y muchas
retiradas.
El atabal emite sonidos extraños,
Cuya potencia es maravillosa,
Los viejos soldados muertos
Se despiertan en sus tumbas;
Y aquellos que, en los confines
del Norte
Quedaron entumecidos en la
fría nieve,
Y quienes yacen en Italia,
Donde la tierra les es demasiado
caliente;
Y los que recubre el limo
del Nilo
O la arena de Arabia,
Todos salen de su tumba
Y cogen sus armas.
Luego en corceles aéreos
Llegan los jinetes muertos,
Los viejos escuadrones sangrientos,
Cubiertos con sus armas diversas.
Y hacia la duodécima
hora
El trompeta déjà
su ataúd,
Viene cabalgando lentamente,
Rodeado por su batallón;
Lleva un pequeño sombrero,
Porta un traje simple,
Y una pequeña espada
¡Pende a su lado!
La luna con su fulgor amarillo
Ilumina la blanca planicie,
El hombre del sombrerito
Pasa revista a las tropas.
Las filas le presentan las
armas
Y con las armas al hombro,
Desfilan enseguida música
a la cabeza
El ejército entero
se pone en marcha.
Los mariscales y los generales
Se apiñan en círculo
a su alrededor,
El general en jefe dice al
más cercano
Muy bajo, una sola palabra
al oído;
Esta palabra vuela a la ronda,
Resuena de vuelta cerca y
a lo lejos:
¡« Francia »
es la palabra!,
¡La palabra de reunión
«Santa Helena »!
Es la gran parada
En los Campos Elíseos,
Que en la duodécima
hora
El César difunto hace
celebrar.
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TRADUCCIÓN
DE LA TRANSCRIPCIÓN ROMÁNTICA
FRANCESA
| «
LA REVUE NOCTURNE »
La Revue nocturne
des fantômes de la
gloire
La nuit, l’ombre des
grognards se mêle
à celle de l’Empereur
La
nuit, vers la douzième
heure, le tambour quitte
son cercueil, fait la ronde
avec sa caisse, va et vient
d’un
pas empressé.
Les mains décharnées
agitent les deux baguettes
en même temps: il
bat ainsi plus d’un
bon roulement, maint réveil
et mainte retraite.
La caisse rend des sons
étranges, dont la
puissance est merveilleuse;
ils réveillent dans
leurs tombes les soldats
morts depuis longtemps.
Et ceux qui, aux confins
du Nord, restèrent
engourdis dans la froide
neige, et ceux qui gisent
en Italie où la terre
leur est trop chaude.
Et ceux que recouvre le
limon du Nil ou le sable
de l’Arabie; tous
sortent de leur tombe et
prennent en main leurs armes.
Et vers la douzième
heure, le trompette quitte
son cercueil, sonne du clairon,
va et vient sur son cheval
impatient.
Puis arrivent sur des coursiers
aériens tous les
cavaliers morts depuis longtemps:
ce sont les vieux escadrons
sanglants couverts de leurs
armes diverses.
Les blancs crânes
luisent sous les casques;
les mains qui n’ont
plus que leurs os dressent
en l’air
les longues épées.
Et vers la douzième
heure, le général
en chef sort de son cercueil;
il arrive lentement sur
son cheval, entouré
de son état-major.
Il porte un petit chapeau;
il porte un habit sans ornements;
une épée pend
à son côté.
La lune éclaire d’une
pâle lueur la vaste
plaine.
L’homme au petit chapeau
passe en revue les troupes.
Les rangs lui présentent
les armes; puis l’armée
tout entière s'ébranle
et défile musique
en tête.
Les maréchaux, les
généraux se
pressent en cercle autour
de lui; le général
en chef dit tout bas un
seul mot à l’oreille
du plus proche.
Ce mot vole à la
ronde de bouche en bouche
et résonne bientôt
jusque dans les rangs les
plus éloignés:
le cri de guerre est «France»!
Le mot de ralliement est
«Sainte-Hélène»!
C’est
la grande revue des Champs-Elysées,
que le César défunt
fait passer vers la douzième
heure de la nuit...
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| «
LA REVISTA NOCTURNA »
La
Revista nocturna de los fantasmas
de la gloria
En la noche, la sombra de
los grognards* su
mezcla con la del Emperador
En
la noche, hacia la duodécima
hora, el tambor deja su féretro,
hace la ronda con su caja,
va y viene con paso apresurado.
Las manos descarnadas agitan
las dos baquetas al mismo
tiempo: bate así más
de un buen redoble, muchos
despertares y muchas retiradas.
El atabal emite sonidos extraños,
cuya potencia es maravillosa;
despiertan en sus tumbas a
los soldados muertos desde
hace mucho tiempo.
Y aquellos que, en los confines
del Norte, quedaron entumecidos
en la fría nieve, y
quienes yacen en Italia donde
la tierra les es demasiado
caliente.
Y los que recubre el limo
del Nilo o la arena de Arabia;
todos salen de su tumba y
cogen sus armas.
Y hacia la duodécima
hora, el trompeta deja su
ataúd, toca con la
corneta, y viene sobre su
caballo impaciente.
Luego llegan montados en corceles
aéreos todos los jinetes
muertos desde hace largo tiempo:
son los viejos escuadrones
sangrientos cubiertos con
sus armas diversas.
Los blancos cráneos
relucen bajo los cascos; las
manos que ya no tienen más
que sus huesos levantan en
el aire sus largas espadas.
Y hacia la duodécima
hora, el general en jefe sale
de su féretro; llega
lentamente sobre su caballo,
rodeado de su estado mayor.
Lleva un pequeño sombrero;
porta un traje sin ornamentas;
una espada pende a su lado.
La luna ilumina con un pálido
fulgor la vasta planicie.
El hombre del sombrerito pasa
revista a las tropas.
Las filas le presentan las
armas; enseguida todo el ejército
entero se pone en movimiento
y desfila música a
la cabeza.
Los mariscales, los generales
se apiñan en círculo
a su alrededor; el general
en jefe dice muy bajo una
sola palabra al oído
del más próximo.
Esta palabra vuela a la ronda
de boca en boca y resuena
pronto hasta las filas más
alejadas: ¡el grito
de guerra es «Francia»!
¡La palabra de reunión
es «Santa Helena»!
Es la gran revista de los
Campos Elíseos, que
el César difunto hace
pasar hacia la duodécima
hora de la noche...
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NOTAS:
1)
Si bien el título
original del poema del barón Zedlitz
es propiamente « El ejército (o
la armada) nocturno(a) », conservamos
sin embargo el término empleado en la
versión francesa, « Revista »,
pues fue ésta la expresión que,
forjada por Raffet y tras él recuperada
por innumerables artistas románticos,
se ancló a la larga en el imaginario
popular integrándose plenamente como
tal en la leyenda napoleónica.
2) Grognards:
« gruñones », o más
exactamente gruñentes, era como
se conocía a los soldados de la vieja
guardia de la Gran Armada.

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